Walter Bento apeló este miércoles la decisión del Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) de Mendoza, que la semana pasada rechazó del pedido de prisión domiciliaria del removido juez federal.

El principal argumento de los abogados Mariano Fragueiro Frías y Felipe Salvarezza para solicitar el beneficio procesal es la situación del hijo menor del ex juez, con capacidades diferentes (padece Encefalopatía Crónica No Evolutiva). Incluso, en las 49 carillas que componen el recurso elevado ante la Cámara Federal de Casación Penal, el nombre “Facundo” es mencionado en 52 oportunidades.

La defensa de Bento también cuestionó la determinación del TOF 2, que decidió que el ex titular del Juzgado Federal N° 1 continúe preso en el Complejo Penitenciario Federal 6 de Cacheuta. “Existen medidas menos gravosas para lograr la sujeción de nuestro defendido al proceso”, explicó en el recurso de casación.

Bento fue detenido el 8 de noviembre pasado, luego de que el Jury de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura ordenara su destitución por mal desempeño.

Los abogados del ex magistrado destacaron que siempre se sometió a proceso y que, incluso, ese día se presentó espontáneamente en el edificio de Tribunales Federales para escuchar el fallo del juicio político en su contra. De esa manera, intentaron despejar cualquier sospecha sobre los “riesgos procesales” que esgrimieron las juezas del TOF 2, Gretel Diamante, Eliana Rattá y Carolina Pereira, al momento de rechazar el pedido de prisión domiciliaria.

Bento está procesado, entre otros delitos, por cohecho (soborno), desobediencia, ocultamiento de pruebas, falsead ideológica, lavado de activos y abuso de autoridad. En ese paquete de acusaciones, aparece, además, como el jefe de la asociación ilícita que, a partir de su rol, se dedicaba al cobro de coimas a cambio de beneficios procesales. Actualmente, junto a una treintena de acusados -entre ellos su esposa y dos hijos- está siendo sometido a un juicio oral y público.

Justamente las magistradas entendieron que los cargos en contra de Bento son tan graves que, de ser probados, arriesga una pena que va de los 5 a los 50 años de prisión.

Los argumentos de la defensa

“Al momento de descartar la posibilidad de morigerar la prisión preventiva bajo la modalidad de detención domiciliaria, el Tribunal valoró inadecuadamente la necesidad de su hijo Facundo Bento de contar con su continua asistencia y acompañamiento”, se resalta en el escrito, en referencia al hijo menor del ex juez.

Esa situación implica que el joven “se encuentra impedido de valerse por sí mismo, requiriendo asistencia de Walter Bento (quien fue designado legalmente como su curador) para todas las tareas de la vida diaria, como comer, trasladarse e higienizarse”, indicaron los abogados.

En la resolución conocida la semana pasada, las magistradas del TOF 2 contemplaron que la esposa y los otros dos hijos de Bento, están en condiciones de asistir a Facundo. Por el contrario, para la defensa del ex magistrado, “sólo nuestro representado” está en condiciones de garantizarle al joven con capacidades diferentes “un transitar más ameno en su vida cotidiana”.

También apuntó contra el dictamen del Ministerio Público Fiscal, que se opuso al otorgamiento de la prisión domiciliaria a Bento ante “la posibilidad de entorpecimiento del proceso”; lanzó fuertes cuestionamientos contra la “falta de fundamentación” y “el razonamiento” del TOF 2, al que calificaron como “arbitrario”, “errado” y “desafortunado”; y explicó por qué el recurso planteado debe ser atendido de inmediato.

En concreto, los abogados de Bento solicitaron a la Cámara de Casación que revoque y declare nulo el fallo del TOF 2, concediendo la prisión domiciliaria. También pretenden que “resuelva la cuestión de fondo”, relacionada con las necesidades del hijo menor del ex juez.