Este miércoles, en la nueva jornada del juicio contra Walter Bento y una treintena de procesados, se presentó la declaración grabada que realizó uno de los imputados arrepentidos en el expediente. Se trata de Marcos Adrián Calderón, quien estuvo involucrado en otra causa que estuvo en manos del destituido juez federal contra una banda acusada de evadir casi $180 millones, entre 2015 y 2017, a través de facturas apócrifas.

Bento le dictó la falta de mérito, por lo que Calderón fue el único procesado de esa causa que no llegó a juicio. En su declaración como arrepentido ante el fiscal federal Dante Vega, aseguró que obtuvo ese beneficio luego de pagar un soborno.

En su relato, Calderón aseguró que negoció con Luciano Ortego -abogado procesado en el Bentogate- y Diego Aliaga -ex despachante de aduanas asesinado en 2020 y señalado como nexo de la banda que presuntamente lideraba el ex magistrado- los detalles del pago del soborno.

“Quiero dejar asentado y que quede bien claro que Aliaga era el que pedía plata para el juez Bento”, lanzó en la parte más picante de su declaración como arrepentido.

Pago del soborno

“Yo pagué un soborno, una plata que me pedían para tener un beneficio en la causa, que era el sobresimiento”, declaró Calderón. “Fue a través de Luciano Ortego y Diego Aliaga, que también era parte de la cadena de pedidos de plata, que era para el señor juez Walter Bento”, agregó.

Según Calderón, Ortego y Aliaga le exigieron 80.000 dólares para acceder a favores en el juzgado Federal N° 1 que lideraba Bento. “Me dijeron que iba a tener el beneficio rápido y no tendría problemas judiciales”, manifestó.

Como parte de pago, entregó dos vehículos del alta gama e inmediatamente obtuvo la falta de mérito. Sin embargo, la promesa era de sobreseimiento, por lo que comenzaron las discusiones entre los tres.

Luciano Ortego, procesado como miembro de la asociación ilícita que supuestamente lideraba Walter Bento.

“Me dictan la falta de mérito cuando entrego los vehículos y empecé a preguntar por el sobreseimiento. Allí empiezan los problemas con ellos, porque no me lo podían dar y me decían que faltaba entregar entre 20 y 25 mil dólares más. A medida que pasaba el tiempo me pedían más”, explicó. También dijo que entre Ortego y Aliaga “se echaban las culpas uno al otro”.

“Ortego me decía que el responsable de todo esto era Aliaga, que él tenía contacto con el juez y era el que terminaba las cosas. Si no pagaba, no iba a obtener nunca el sobreseimiento”, indicó.

En una de esas discusiones, Calderón les dijo que los iba a denunciar. “Vos no estás en condiciones de decir nada porque si levanto el teléfono vas a terminar preso”, le respondieron.

También contó una charla que mantuvo con el propio Bento en su oficina en Tribunales Federales, con Ortego como nexo y testigo del encuentro. “Yo estuve en el despacho de Bento. Recuerdo que el juez me dijo: ‘Lo que usted me diga acá Calderón es como si estuviéramos en una charla de café'”, fue la frase que escuchó del destituido magistrado.

Calderón además manifestó que tenía una relación de años con Ortego, a quien conocía en mesas de poker. Cuando el abogado se enteró de sus problemas judiciales, le ofreció una solución. En ese momento, le presentó a Aliaga en un bar de calle Arístides Villanueva.

“Aliaga fue muy directo conmigo, de entrada. Le quise comentar cuál era mi situación judicial y me dijo: ‘Eso no me interesa, vos quedate tranquilo, lo vamos a solucionar, sea como sea’. Ahí mismo me pidieron 80 mil dólares que eran para arreglar con el juez y ellos seguramente se llevaban una tajada”, le comentó Calderón al fiscal Vega.

“Las exigencias venían de los dos, mayormente de Aliaga“, añadió. Su relación con el ex despachante de aduanas comenzó en buenos términos, pero se fue complicando porque ninguna parte cumplió con sus promesas. Calderón no terminó de cancelar los 80 mil dólares del soborno y la pata judicial de la presunta asociación ilícita no le otorgó el sobreseimiento que necesitaba.

El arrepentido Marcos Calderón.

Cuando el vínculo ya era más que tenso, Aliaga le habría dicho a Calderón: “Vos no digás nada, si yo te hice un favor. Me tendrías que haber dado plata y me entregaste dos vehículos. Yo puse la plata y si vos estás sentado acá o andando en la calle es gracias a mí”.

Luego, la amenaza fue más directa. “Ortego me lo confiesa. Me dijo: ‘A vos no se te ocurra decir nada del Diego porque él fue el que te mandó a asaltar. Así como te mandó a asaltar, la próxima vez te meten un tiro. Ojo porque es bastante peligroso”.

Ese asalto ocurrió “a fines de 2018, principios de 2019”, en el barrio Unimev de Guaymallén. Según denunció Calderón, un hombre armado lo obligó a entregar su celular. “Desconfiaba de vos, de que lo hubieras filmado”, le reconoció Ortego.